La Filosofía del Entrenamiento Summa2018-11-29T15:47:29+00:00

Método Natural de Entrenamiento

Somos una comunidad de personas que no nos amoldamos a la vida de gimnasio, a contar repeticiones, millas corridas o peso levantado. Pasamos (ágilmente) de la especialización y del perfeccionamiento y, en su lugar, apostamos por la diversidad y complejidad de movimiento.

  • No somos escaladores pero trepamos.
  • No somos gimnastas pero damos volteretas y nos encanta movernos en el suelo y hacer equilibrio.
  • No somos atletas pero saltamos, corremos y lanzamos.
  • No somos levantadores de peso, pero levantamos y transportamos todo tipo de cosas.

Y, sobre todo, nos encanta movernos en plena naturaleza.

La Filosofía de Fondo

El tipo de entrenamiento que hacemos en Summa pertenece a la nueva generación de entrenamiento físico basado en movimiento, porque creemos que la calidad de tu movimiento determina la calidad de tu vida. Al igual que tu cuerpo necesita alimentarse de una variedad de nutrientes, también necesita una amplia variedad de movimiento. De esta manera, potenciamos nuestro acondicionamiento físico más allá del ejercicio y el deporte, para conseguir un cuerpo ágil, fuerte, inteligente y eficiente.

Necesitamos movernos más, no hacer más ejercicio.

Cada vez somos más los que nos damos cuenta que el fitness y el deporte no nos ayudan a movernos mejor. A pesar de estar rodeados de gimnasios, programas y recursos de salud y fitness, la población en general nunca ha estado tan físicamente sedentaria y fuera de forma. Siguen los dolores, molestias e inhabilidades relacionadas con la falta de movimiento.

El Modelo Fitness del Gimnasio


La manera moderna de ponerse en forma no motiva porque no concuerda con la manera natural de moverse del ser humano.

El mundo fitness nos alimenta de máquinas, artilugios, pastillas, promesas y estereotipos de belleza para alcanzar objetivos mayormente estéticos: más músculo, pérdida de peso, tonificar, tener un glúteo más firme, etc.

Hay una cantidad tal de modalidades, programas y productos que es normal sentir confusión a la hora de elegir un camino para ponerse en forma y no conseguir el objetivo marcado puede ser muy frustrante.

Se ha perdido la naturalidad y la manera práctica con la que nuestros antepasados mantenían su cuerpo sano, ágil y fuerte. Y, aunque es cierto que los tiempos han cambiado y tenemos un estilo de vida más sofisticado, es también verdad que la porción de nuestro genoma que determina la base anatómica y fisiológica ha permanecido relativamente sin cambio en los últimos 40,000 años. 

Esto significa que nuestros cuerpos siguen necesitando moverse de una manera natural, extensa y variada.

El movimiento original del ser humano

Para entender cómo hemos llegado a la manera moderna de ponernos en forma, hay que echar una vista al pasado. 

Durante cientos de miles de años nos hemos movido cerca del suelo para agacharnos, arrastrarnos, escondernos, trabajar la tierra o acceder a espacios pequeños. Teníamos que trepar árboles para recolectar frutos o madera, saltar, correr en terrenos irregulares, levantar y cargar cosas pesadas, lanzar y atrapar objetos, hacer equilibrio, nadar y luchar. Nos movíamos extensamente, de una manera natural y muy práctica.

Estos patrones de movimiento comienzan a cambiar a partir de la Revolución Industrial (alrededor de 1760) porque es aquí donde la fabricación con ayuda de máquinas sustituye a los procesos de elaboración manuales. Esto genera unas dinámicas sociales, económicas y culturales que cambian la forma en que la gente trabaja, vive, come y, por supuesto, se mueve. 

Con el uso de máquinas, es normal que la gente se volviese más sedentaria y aquí es donde nace el ejercicio físico como una actividad intencionada. Durante los siglos 18 y 19 surgen diferentes escuelas de gimnasia en Europa y EEUU que compartían los mismos objetivos e incluían ejercicios de calistenia, equilibrio, trepar, saltos y abundaban los gimnasios al aire libre.

La mayoría tenían un enfoque práctico en lugar de estético. Los términos gimnasia o calistenia no se referían a acrobacias, sino a movimientos utilitarios y ejercicios de fuerza para preparación militar y actividades cotidianas. Lo practicaban tanto hombres como mujeres.

En el siglo 20, con el auge de los deportes de competición y los inventos de aparatos para hacer ejercicio, aparece una oportunidad próspera de hacer negocio y, con ello, la organización de toda una industria. El atleta cada vez se especializa más en su deporte y los gimnasios ponen su enfoque en el desarrollo de la musculatura con aparatos cada vez más sofisticados.

A partir de ahí, es un sin parar de aparatos, equipos, suplementos, revistas, libros, DVDs y el ejercicio basado en la tecnología.

Un brusco salto evolutivo

Desde el punto de vista de la evolución del movimiento humano, hemos saltado muy bruscamente de tener cuerpos físicamente inteligentes por cientos de miles de años a tener un patrón de movimiento mucho más limitado en los últimos 300 años. Esto supone un salto evolutivo muy brusco.

Estamos sufriendo las consecuencias porque, aunque ahora disfrutemos de muchas comodidades, nuestros cuerpos todavía están diseñados a seguir la evolución y la naturaleza. Por ello, hay que crear un balance entre la vida moderna que tiende a ser sedentaria y las necesidades genéticas, biológicas, fisiológicas e instintivas de nuestro cuerpo.

La libertad de movimiento que tenemos en nuestros primeros años de vida se va perdiendo una vez que nos sientan en la silla del colegio. De hecho, la mayoría de los dolores, molestias, incapacidades, restricciones, e incluso, enfermedades tienen mucho que ver con esta pérdida.

Hemos aprendido a abandonar, desconfiar y tener miedo de nuestros propios movimientos naturales, como rodar sobre la espalda, saltar un obstáculo o trepar y colgarnos de un árbol.

Necesitamos volver a esas habilidades básicas de movimiento para tener cuerpos ágiles, fuertes, eficientes, sanos e inteligentes.  Y, sobre todo, tener un enfoque realista y práctico con la actividad física que hagamos. Esto nos dará motivación, veremos resultados tangibles y por fin disfrutaremos de movernos.

Funcionalidad sobre estética

El entrenamiento físico tradicional sigue un concepto linear que vincula el ejercicio con un objetivo específico como pérdida de peso, flexibilidad, tonificación o salud cardiovascular. Hay que olvidarse de la idea que estar en forma equivale a un conjunto de medidas (composición corporal, número de flexiones en un minuto, si llegas a tocarte la punta de los pies, etc.).

Es más valioso y útil tener un cuerpo que responda de forma óptima a la multitud de demandas físicas y mentales de la vida, como cargar con peso, jugar con los peques, poder hacerse cargo de un dependiente, mover muebles para cambiarse de piso, o poder bailar sin cansarse. 

A medida que se van recuperando habilidades físicas como agilidad, equilibrio, flexibilidad, fuerza y coordinación, el cuerpo irá cambiando naturalmente y lo más seguro es que esos cambios no tendrán nada que ver con los estándares de belleza a los que nos exponen los medios de comunicación y la industria del fitness. Cada cuerpo es diferente, no existe una única representación de la belleza corporal.

Qué ofrece Movimiento Summa

“Summa” es una palabra de latín que quiere decir “Total”.  Ofrecemos un enfoque multidisciplinario y global, donde incorporamos todas las estrategias que a lo largo de una larga carrera en el mundo deportivo, el mundo del fitness y el ámbito rural han dado los mejores resultados.

Todos los entrenamiento de Movimiento Summa se basan en 4 principios:

  • Funcionalidad. El objetivo es tener un cuerpo fuerte, ágil y capaz de hacer frente a las demandas físicas y mentales de la vida, tanto en el presente como las que puedan ocurrir en el futuro. Es también salirse del concepto linear que vincula el ejercicio con un objetivo específico como pérdida de peso, flexibilidad, tonificación o salud cardiovascular.
  • Eficiencia. Hay una diferencia entre moverse de manera eficaz y moverse de manera eficiente. Cuando nos movemos con eficacia estamos consiguiendo un alto nivel de rendimiento con menor gasto de energía y mayor seguridad.
  • Adaptabilidad. Exponemos al cuerpo a situaciones y variables diferentes y cada vez más complejas para estimular el sistema nervioso, el sistema motor y el cerebro. Esto desarrolla una inteligencia corporal, mental y emocional que nos ayuda a adaptarnos a cualquier situación presente o futura.
  • Globalidad. En lugar de desarrollar una o un grupo de capacidades físicas como hacen otras disciplinas, deportes o modalidades de fitness, apostamos por un entrenamiento integral y global que desarrolla todas las capacidades físicas y motoras, como fuerza, coordinación, equilibrio, velocidad, agilidad, saltar, correr, trepar, tirar, empujar, levantarse, arrastrarse, lanzar, etc.

Por qué el enfoque en mujeres

Movimiento Summa esta dirigido a todos los cuerpos, géneros y edades, pero mucha de la información, talleres y entrenamientos se enfocan en la mujer.

Sentimos que han sido muchas las fuerzas sociales, culturales y políticas que han limitado tanto nuestro acceso a la actividad física, como la aceptación social para hacerlo libremente. Si permitimos que continue esa diferenciación sobre que actividades son “aptas” o más adecuadas para mujeres y cuales perteneces al ámbito masculino, las únicas que saldremos perjudicadas seremos nosotras.

Somos las mujeres las que tenemos tasas más altas de muertes por complicaciones relacionadas con enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, sobrepeso, obesidad y otras condiciones relacionadas con la falta de fuerza muscular, así que es hora de girar las ruedas y proponer un entrenamiento dirigido por mujeres.

Para entender la filosofía de fondo, aquí tienes estos dos artículos:

No habrá soberanía corporal sin recuperar la fuerza y el movimiento

Ponerse fuerte es imperativo para mujeres