Ingredientes:

• 2 cucharadas de aceite de oliva

• 1 cebolla pequeña, picada finamente

• 2 dientes de ajo, picados finamente

• 800 g de tomates enlatados (pelados y picados) o tomates frescos pelados y picados

• 1 cucharadita de sal (o al gusto)

• 1/2 cucharadita de pimienta negra molida

• 1 cucharadita de orégano seco

• Opcional: 1 cucharadita de albahaca seca o fresca 

• Opcional: 1 cucharadita de pasta de tomate (para un sabor más concentrado)

• Opcional: 1/4 de taza de vino tinto (para un sabor más profundo)

Instrucciones:

1. En una cacerola grande a fuego medio, calienta el aceite de oliva.

2. Agrega la cebolla picada. Cocina, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.

3. Si estás utilizando pasta de tomate, añádela a la cacerola y cocínala durante 1 minuto para realzar su sabor.

4. Agrega los tomates enlatados o frescos y el ajo picado a la cacerola. Si utilizas tomates frescos, asegúrate de pelarlos y picarlos previamente. 

5. Incorpora la sal, la pimienta negra, el orégano y la albahaca a la cacerola. Mezcla bien todos los ingredientes.

6. Si deseas un sabor más profundo, añade el vino tinto. Deja que la salsa hierva a fuego lento durante unos minutos para que se reduzca ligeramente.

7. Reduce el fuego a bajo y cocina la salsa a fuego lento durante al menos 30 minutos, o hasta que se haya espesado y los sabores se hayan mezclado.

8. Prueba la salsa y ajusta la sal y las especias según tus preferencias personales.

9. Sirve la salsa de tomate italiana sobre carnes asadas, pollo, pescado o verduras. 

¿Te ha gustado?